
La discriminación en el empleo y la ocupación significa tratar a las personas de manera diferente o menos favorable debido a características que no están relacionadas con su mérito o los requisitos inherentes del trabajo. Desde el punto de vista empresarial, la discriminación no tiene sentidol. Una empresa que utiliza prácticas discriminatorias en el empleo y la ocupación se niega a sí misma el acceso a talentos de un grupo más amplio de trabajadores y, por lo tanto, habilidades y competencias.
Cada vez más, las y los colaboradores actuales y potenciales evalúan a las empresas sobre la base de sus políticas sociales y éticas en el trabajo. Las prácticas discriminatorias dan como resultado oportunidades perdidas para el desarrollo de habilidades e infraestructura para fortalecer la competitividad en la economía nacional y global.
En el lado positivo, la diversidad y la inclusión en el lugar de trabajo producen resultados favorables para las empresas, las personas y las sociedades, como mejorar la productividad, impulsar la innovación, facilitar una mejor gestión de riesgos, mejorar la satisfacción de los clientes y socios comerciales y abrir la puerta a oportunidades comerciales o ayudar a mantenerlas.
